
El primer desembarque de nuestro crucero realizado con el barco Sun Princess, luego de partir desde Napoles, fue en Palermo, Sicilia. Primera vez para nosotros en la gran isla del sur italiano.
Arrancamos temprano, con el desayuno que ya habíamos reservado en nuestra cabina del barco. Pero antes… probamos un poco de esa magia que tiene el viajar en crucero… que es espiar un poco por la ventana, y tener un primer vistazo desde la ventana…

Como contaba, cada noche dejaban un formulario donde se podía completar qué deseaba uno, en el caso de querer el desayuno allí, y a qué hora. Nos pareció que esta era la mejor opción, sobre todo al viajar con un niño pequeño, en la que los tiempos suelen alargarse, empezando por el despertar.

De esta forma, adelantamos los adultos, y cuando él se despertó tuvo su desayuno, y estuvimos listos en el punto de encuentro designado en el barco, a la hora indicada. Y bajamos del barco…

Allí cerca nos esperaba un omnibus que nos llevaría por Palermo y alrededores, con guía en Inglés. No había en español en este punto del itinerario. Elegimos una excursión no muy extensa, para que sea soportable para un niño de 5 años.
El primer punto del recorrido fue la subida al Monte Pellegrino, desde cuya cumbre se tiene una hermosa panorámica del Golfo de Palermo.

Una vez descendidos del monte, pasamos por Mondello, que un pequeño pueblo cercano a Palermo, famoso como destino de verano, por sus buenas playas de arena blanca.


Para la parte final del city tour nos quedó el casco histórico de Palermo. La única parada con descenso allí la hicimos en el Teatro Massimo di Palermo, donde atravesamos la Piazza Giuseppe Verdi, y caminamos un poco por la Via Maqueda.


Luego de continuar por algunos sitios históricos más, pero sin más paradas, volvimos al puerto…. y al barco.

Y con estas impresionantes vistas desde la zona de piletas del Sun Princess, nos despediamos de Sicilia, rumbo a Creta, por el Estrecho de Mesina.




