
Última parada de nuestro viaje por Europa: Madrid. Después de dos semanas en las que, entre otras cosas, hicimos un crucero, fuimos rumbeando de a poco hacia el oeste, hasta que finalmente llegamos a Madrid, desde donde volaríamos a Buenos Aires más adelante.
Como contaba unos meses antes, para alojarnos en Madrid hicimos una búsqueda de hoteles, incluso uno en el que habíamos estado 10 años antes, pero nos encontramos con otra realidad: los precios ya no eran los de aquella época.
Nos encontramos con una Madrid repleta de turistas. No la recordábamos así. Tal vez ello tenga que ver con los precios más elevados de los hoteles? Esto llevó nuestra búsqueda a Airbnb, al igual que nos pasó en Barcelona.
Sin entrar en detalles (lo conté en este post), reservamos un Airbnb sin reseñas, sabiendo el riesgo que representaba, pero habíamos decidido arriesgarnos, ya que el departamento se veía muy bien, la zona era muy cómoda y el precio muy bueno.
Teníamos el plan B de cancelar la reserva dentro del plazo estipulado, si antes del viaje aparecieran críticas muy malas. Como ello no sucedió, por el contrario, aparecieron buenas comentarios, seguimos adelante con el plan y mantuvimos la reserva.
Llegamos a Madrid desde Barcelona en tren, a la estación Atocha, desde donde tomamos el metro hasta la estación Tribunal, que era la más cercana, a unos 400 metros del departamento. El alojamiento era sobre la calle Escorial en el barrio de Malasaña. Muy pintorezco, y cerca de todo. Así se veía la esquina del edificio.

Al llegar dimos aviso por la app, y en pocos minutos vino una persona a darnos la llave. Era un empleado de la empresa de alquileres, tal como habíamos averiguado. No se trata de forma directa con un propietario.
La entrada finalmente no era la de la dirección exacta que nos habían dado, si no al lado:

Para acceder al departamento había que subir un tramo de escalera, como hasta un entrepiso:

Una vez dentro del dpto, se subía un tramo más de escalera:

Y finalmente nos encontramos cara a cara con esa foto perfecta que habíamos vista en la sospechosa publicación:

El departamento al final no sólo que existía…. era fiel a las fotos!
Hacia el otro lado, en el mismo ambiente, estaba la cocina, impecable:

Esta sería una vista general de ese ambiente:

Ese ventanal que se ve a la izquierda, daba a este patio interno:

Esta era la habitación:

Que hacia el otro lado tenía el vestidor:

El baño:

y un último detalle, atrás del lavatorio, detrás de una puerta de madera oculta, un lavarropas:

En conclusión, nos salió bien la apuesta. El departamento valió la pena, y por un buen precio. Se ve que esto les ha funcionado muy bien la oferta a ese precio, ya que al día en que publico esto, ya tiene 37 evaluaciones, con una puntuación de 4.7. Dejo acá el link del anuncio.




Qué lindo depto! Y qué bueno que corrieron el riesgo. Si bien tengo menos viajes en mí haber, trato de apuntar siempre a aquellos con mejor puntuación y mejores comentarios, más que nada aquellos relacionados con la ubicación de la locación. Viajando con chicos es lo primero a tener en cuenta.
Cuando algún día viaje a España recordaré este post 🙂
Gracias Sole! Si, acá nos arriesgamos. Pero teníamos ganas de apostar a que no nos equivocábamos… pero si, íbamos preparados por si teníamos que buscar otro lugar de último momento.