
Teníamos vuelo en la mañana desde Aeroparque Jorge Newbery a Puerto Iguazú, por lo que salimos temprano de casa, como para evitar cualquier contratiempo en el camino. Entonces el desayuno fue directo en el salón en el que teníamos cupo en la tarjeta: Amae.
Decidimos usar el salón de la planta alta, zona de preembarque, para estar más cerca, con el control de seguridad ya hecho. En la zona pública, de planta baja, hay otro, que es este:

Caminamos hasta la puerta 1, donde se encuentra el salón. Allí rápidamente nos escanearon el QR de la app Visa Airport Companion para descontar los cupos, que además suele otorgar créditos para usar en algunos restaurantes como el Outback. Y listo, adentro. Estaba bastante lleno.

Los asientos libres eran individuales. Así que para sentarnos juntos usamos la barra del fondo, frente al buffet. Hay que decir igualmente que no hay espacios para más de dos personas. A lo sumo hay mesitas para dos.

De todas formas lo principal… era el desayuno (o comida, según el horario). Que nos pareció excelente. Hay variedad y calidad. Un poco para todos los gustos. Y el café es Nespresso.





Buena reposición de alimentos, y buen wi fi.
Un diferencial de esta sala es que tiene vista a las pistas.

Acá me acerqué a las ventanas a ver un poco más de cerca:

Lo que sí… vi pocas pantallas para chequear el estado de los vuelos.

Así que a estar atentos a no perder el vuelo, que encima la sala está en el extremo, por lo que si toca algunas de las puertas del fondo, hay que caminar.



