
Luego de pasar 9 días en el Hard Rock Hotel y Casino Punta Cana, había llegado la hora de regresar. Y así como la ida, la vuelta también era con Arajet.
En este caso el vuelo era el DM 6268, que partía a las 19:00, también directo. La nave también un Boeing 737 Max 8.
El traslado pactado llegó al hotel a horario, lo reservamos con bastante anticipación por cualquier contratiempo. El hotel quedaba como a 40 minutos del aeropuerto, y suele haber tráfico en algunos horarios.
Entramos al hall de partidas, ubicamos los mostradores de Arajet, y al igual que la ida, teníamos acceso a la fila prioritaria. Y menos mal… aunque no tanto: hubo bastante demora en la atención.
El personal de la empresa que estaba al frente de la fila, en un momento recibió una indicación de “sacar” YA a la enorme fila prioritaria que se había armado.

Pero una vez logrado el despacho de equipajes, atravesamos este gran salón:

Y luego buscamos la clásica indicación de “all gates” (todas las puertas):

Pasamos por estas maquinitas de control:

Migraciones, seguridad… y listo! Luego atravesamos toda el área comercial, y sus free shops:

Salió un cafecito de merienda en esa casa, que debo decir que me pareció muy bien:

Por la ventana teníamos el atardecer, para sumar melancolía al regreso a casa…

Luego de recargar energías, seguimos camino hacia nuestra puerta:

Finalmente llegamos a la puerta 32:

Mientras esperábamos miraba la pantalla de los vuelos. Aparecía esta “hoja” de partidas, y me quedaba pensando si uno de estos sería nuestro próximo destino:

Y en eso llegaba nuestro avión… demorado otra vez. Además nos tocó embarque remoto, es decir tuvimos que caminar por la plataforma hasta el avión.


Lo que sí, fuimos de los primeros en subir.

Al igual que a la ida, usamos las filas de adelante, aprovechando el lugar que dejan vacío en el medio, para tener más espacio. Es decir, yo iba en la fila 6 lado izquierdo, y mi esposa e hijo en la fila 5 lado derecho, prácticamente al lado.
De esa forma, teníamos 4 butacas y media para usar.

La vista hacia adelante desde mi butaca:

Y la vista hacia atrás, una vez apagadas las luces:

Salimos 51 minutos tarde (spoiler: pero terminamos llegando sólo 12 minutos tarde):

Adiós Punta Cana!
Al rato ya pasaban vendiendo con el carrito.

Nosotros teníamos los sándwiches del hotel, así que solo pedimos el café y agua de cortesía:

Luego de dormir lo que pudimos, siempre nos cuesta un poco, aterrizamos solo 12 minutos tarde, como mostraba antes.
La cinta número 3 para retirar el equipaje:

El cartel informativo de los medios de transporte desde Ezeiza:


Y a las 5:00 teníamos nuestro auto esperándonos en la puerta. De nuevo, un lujo el servicio de valet parking.

Y la salida de Ezeiza por el carril manual.




