
Por supuesto no se puede conocer de forma completa una ciudad en 6 horas, pero acá voy a contar nuestro tour por algunos de los puntos más altos de Estambul, realizado en una de las paradas del crucero realizado con Sun Princess.
De nuevo, como dije antes, elegimos un tour que de cierta forma se adapte a una visita con niños. Si bien 6 horas para un recorrido cultural es mucho, había más largos. Seis horas igual nos suponía un gran esfuerzo, por no tener nada de entretenimiento infantil, pero nos propusimos hacer el esfuerzo ya que la ciudad lo merecía.
Lo que sí, acá pudimos elegir que sea un tour en español. Y tal vez por ser en el final de la temporada de verano, solo éramos 7 personas.
Pero vamos desde el principio. Arrancamos el día muy temprano. Aún era de noche cuando abrí la ventana. La vista era del lado asiático de Turquía.

El desayuno a la habitación llego puntual. Como comenté, me parece la mejor opción cuando hay que cumplir un horario para la excursión.

Bajamos del barco. Luego de caminar por un largo pasillo de la terminal del puerto, entregamos un formulario que es requisito de ingreso, y nos dirigimos a la terminal de ómnibus, que es espectacular.

Algunas imágenes tomadas por la ventana del bus:

Desde la margen Oeste del Bósforo:

Y acá los cruceros amarrados al puerto:

Primera parada del tour en la Mezquita Azul, llamada así popularmente a la Mezquita del Sultán Ahmed, por sus azulejos interiores. Por suerte fuimos rápido y la fila era algo larga, pero después se puso mucho peor. Fueron algunos minutos para entrar.

Así se ve por dentro:

Y está sacada desde el patio interno. Como siempre en un viaje a Europa, algo siempre estará en restauración:

Al finalizar esta visita, continuamos por la vecina Mezquita de Santa Sofía:


Luego volvimos al bus, y nos restaba visitar el Gran Bazar, pero el guía nos invitó si todos estábamos de acuerdo a visitar una tienda de venta de alfombras tradicionales turcas.
Por supuesto, como en todo tour, hay comisiones, no estamos descubriendo nada. Y nosotros no pensábamos comprar una, pero nos sumaba la experiencia, así que votamos por él si, y allí fuimos.

La verdad es que eran impactantes. Y de paso tomamos un té gratis. 😁
Finalmente si fuimos al Gran Bazar, donde no teníamos mucho tiempo, nos dio algo así como 30 o 40 minutos. La sugerencia fue que no nos apartemos demasiado del pasillo central.

La idea fue que no los perdamos ya que todo es muy parecido. El problema era que si uno no prestaba demasiada atención o se ponía un punto de referencia, al entrar a algún local para mirar algo, al salir uno podía desorientarse.

Habremos recorrido apenas algunas “cuadras”, y no más lejos que una cuadra del pasillo principal. Como toda feria, la oferta es repetitiva, pero como es sabido hay que buscar precio y regatear.

La verdad es que mucho no nos gusta regatear, pero es la costumbre. Claramente muy buenos no éramos en la materia, ya que al comprar algo y bajar el precio, el vendedor ponía alguna cara como de molesta aceptación, pero al final nos terminaba regalando algún llavero… 😂. Traducción = te robé! Pero me das lástima…
Reencontrados con el guía, volvimos al barco. Había tiempo como para quedarse en las afueras del puerto, que era bien turística la zona, pero volvimos a descansar.

Más tarde emprendíamos el regreso al Mediterráneo, a bordo del Sun Princess.




