
Resumo en Islas Griegas el título, pero en realidad nuestro crucero partió de Italia y también tocó Turquía. Con este post trataré de contar varios aspectos de este viaje en el barco Sun Princess, el más nuevo de esa naviera.
Primero los detalles del viaje comprado: fue un crucero de 7 noches, con el Sun Princess fabricado en 2024, en cabina con vista al océano, sin balcón.
El punto de partida de este viaje fue Nápoles, con desembarcos en Palermo, Chania (Creta), Estambul, Mykonos y final en Atenas. Además tuvimos dos días de navegación pura.
La App de Princess y el proceso de embarque
Empiezo por el principio. Una vez hecha la reserva, descargamos la App de Princess y desde allí empezamos a configurar nuestro viaje, creando un usuario, cargando el viaje y agregando algunos adicionales, como el pack Plus y excursiones. Además de indicar ciertas preferencias y dar toda la información para el check in.
Nos quedamos con la sensación de que la experiencia de usuario de la App es confusa por momentos. Debería ser más intuitiva. Tuvimos que solicitar ayuda en línea cuando habiendo creado el usuario, y cargado el viaje, luego este desaparecia, y se solucionaba ingresando de una forma alternativa a la app, contraria a lo que uno imaginaría.
Acá muestro el botón de “Iniciar Sesion”, pero una vez logueado no se podía vincular la reserva. Había que ingresar desde “Inicie sesión usando el número de reserva” que se lee en chiquito más abajo.

Tal vez sea una pavada, pero nos costó entender eso al principio, y creo que vale la pena contarlo. Pero para nada empaña esto la experiencia de viaje que tuvimos. Ojala lo mejoren.
En cuanto al proceso de embarque, fue súper rápido y simple. En nuestro caso fue en el puerto de Nápoles, y nuestro barco tenía la tecnología “Medallion”, que es entregada en el mostrador del puerto, junto con una cinta para usarlo en el cuello.

El Medallion sirve para el acceso a la habitación, para registrar el descenso y el ascenso al barco, hacer pagos o retirar bebidas incluidas de las barras.
Su uso resulta mucho más cómodo que el de una tarjeta tradicional, ya que el Medallion es más “usable”, y más rápido para ingresar a la habitación, ya que no requiere apoyarla en la puerta, si no que a unos metros de distancia ya la reconoce y la puerta se abre.

Durante este proceso además te entregan este resumen sobre el barco y algunos servicios, como el de comidas, cómo usar el wi fi, la app, y los paquetes adicionales que suelen poder comprarse hasta el día 1 del crucero (o sea, antes o hasta el primer día):


Terminado el proceso de embarque, nos dirijimos al barco siguiendo estas señales:

Y finalmente dimos el gran paso:

El barco: Sun Princess
Como decía, el barco es nuevo. Se construyó en 2024. Y por ello, luce todo nuevo y moderno. Cuenta con 19 cubiertas, y soporta hasta 4300 pasajeros (más 1600 tripulantes), que a pesar de ser un gran número, en ningún momento sentimos aglomeración de gente en ningún lado. Cosa que en Liberty Of the Seas de Royal Caribbean, sí se notaba un poco más.
Voy mostrando diferentes imágenes de las instalaciones y servicios del Sun Princess. Empiezo por la cabina que tuvimos en la cubierta 5, mitad del barco. Así se ve mirando hacia la puerta:

Y hacia el lado de la ventana:

El placard, con buen espacio. En cruceros, sobre todo de más de 3 o 4 días, conviene pasar todo al placard, en vez de dejarlas en la valija, ya que estas van vacías debajo de la cama, y así es todo mucho más simple:

De todas formas quedaba un pequeño espacio entre la puerta de la cabina y el placard, como para mochilas, o una valija de pie:

Debajo del escritorio, estaba el frigobar, claro que vacío:

Y falta el baño. Así se ve:

Y la ducha:

El control del aire acondicionado:

En todos los pisos estaban los “Laundromat”, que tenían máquinas expendedoras de jabón y suavizante. Son dos lavadoras y dos secadoras. Y además había plancha y tabla. Para la TV que hay en el lugar hay que llevar el control remoto de la habitación.

Sigo por otros espacios comunes del barco. Esta era la terraza externa de uno de los buffets, donde igualmente había una barra para comer durante el día, fuera de horarios:

Este era el área central de piletas, en la cubierta 17. Los únicos que estaban calientes son los jacuzzis redondos, que si no me equivoco eran 6:

Del lado contrario, estaba esa pantallota, que hacía el clásico «cine bajo las estrellas»:

En la última cubierta, la 19, estaba el área «deportiva». En el centro estaba la cancha de Basquet o Pickleball, dependiendo de si se usaba o no la red:

Al lado un área con un Cornhole, algunos paneles de Connect Four, y una mesa de ping pong como se ve acá:

Toda este cubierta rodeada por una suerte de pista de atletismo (Jogging Track):

En cuanto a entretenimiento infantil, casi que la única opción era el Kids Club, que estaba dividido en 3 tipo de edades, que no recuerdo exacto, pero por la edad de Tomi podría entrar al FireFly Park, que se encontraba en la cubierta 6, frente al Guest Service:

Por dentro se veia así, aunque al fonde tenía un poco más de espacio con otros mangrullos de juegos:

Este era el otro área de juegos, la intermedia, que no recuerdo exacto el desde – hasta, el Neon Groove:

Y también hay un área exclusiva para entretenimiento de los adolescentes:

Siguiendo con el entretenimiento en el barco, The Dome era una suerte de anfiteatro, son techo totalmente vidriado, que en el día servía como un solarium, ya que en vez de butacas había reposeras, y en la zona del escenario también había una pequeña pileta in-out, para alternar con la cubierta externa de la proa del barco, y por la noche solían hacerse algunos expectáculos. Nosotros vimos uno de acrobacias de alto nivel.

En el lado externo de The Dome había un deck con pileta y reposeras, sólo para mayores de 18 años:

Y desde allí se podía ver que en la punta de la proa había otra pileta y jacuzzis, pero no eran de acceso general. Imagino que serían para algunos pasajeros de suites superiores, o pertenecientes a Sactuary Collection, que es una membresía que incluye un servicio premium:

El gran escenario era el del Princess Arena, donde había espectáculos musicales y obras de teatro, todos con excelentes artistas:

Esa misma cubierta o piso, era compartido con el Casino:

Se puede decir que el corazón del barco lo representaba la Piazza, que justamente era un círculo que podía ser un escenario o una pista de baile, donde ocurrían muchísimos eventos durante el día y la noche, como la Noche de Blanco:

En la cubierta 5, donde teníamos nuestra cabina, teníamos es Spa… que claramente no usamos, pero pasábamos por ahi todo el tiempo:

Entre las cubiertas 8 y 9 estaba repartida el área comercial, con algunas tiendas de lujo (algo de indumentaria y también joyas y bebidas) y de recuerdos:

En una de las últimas cubiertas se encontraba el gimnasio, con una vista increíble:

Respecto a las comidas, usamos casi en su totalidad el buffet, llamado The Eatery, y alguna vez el Americana Diner, aunque tuvimos dos cenas en restaurants que luego mostraré. Van algunas fotos de lo que se ofrece en el buffet, aunque había mucho más. Lo que sí, tiene la particularidad de que la mayoría de cosas hay que solicitarlas, hay poco autoservicio:



El rincón tal vez más orientado a los niños, con hamburguesas, papas fritas, pizzas, pure, alguna pasta, etc:


Variedad de fiambres y quesos:

El stand mexicano era muy bueno, pasé por allí varias veces, aunque algunas noches era reemplazado por otras regiones:

Así se veía el área de panificados:

Gran oferta de alimentos sin tacc:

Estas eran las bebidas incluídas si no se pagan los packs de bebidas. Café lavazza, te, agua, y algunos jugos:

También estaban estos mostradores con comida para llevar, a cualuier hora, aunque era indicado que no se recomendaba bajarlas del barco, por normas de cada puerto:


Un postre fuera de horario? Ahi había siempre alguna opción:

Había mucho más en el buffet, estas fueron sólo algunas imágenes. Pero la calidad en general, fue muy buena.
Por el lado de los restaurantes con reserva, hay una buena cantidad. Nosotros con el Pack Plus teníamos dos cenas especiales incluídas, pero sólo reservamos una noche en el Eclipse Dining Room, que tiene una carta reducida, pero nos resultó de alto nivel. Esta es la carta, y se recomienda, incluir una entrada, ya que los principales, si bien buenos, no son abundantes:

Y luce bastante «normal», no requiere código de vestimenta:

Bares hay esparcidos por todos los espacios comunes. Las bebidas alcohólicas se compran, o están incluídas en el pack plus, con algunas restrincciones, o el pack premium con mayor amplitud. Nosotros teníamos el pack plus, y estaba muy bien, salvo que las gaseosas incluídas eran únicamente tiradas. Si uno quería de lata, había que pagarla. Recordar pedir siembre «fountain Coke» por ejemplo para que no te lo cobren.

Algo muy importante para los días de excursión, si son temprano en la mañana, es la posibilidad de pedir el desayuno en la habitación, a una hora determinada. Para ello, dejan un formulario cada noche, donde detallar lo que se consumirá, y se debe colocar en la puerta. Y el servicio llega super puntual la mañana siguiente:

Cierro esta parte con uno de los atardeceres en la cubierta exterior superior:
El itinerario por el Mediterraneo Este
La elección de este viaje en crucero estuvo guiada por el itinerario en primer lugar, en segundo lugar por el barco y sus prestaciones.
No conocíamos ninguno de sus destinos, por lo que en todos los puertos hicimos excursiones, salvo en Atenas en que nos quedamos dos días y la recorrimos por nuestra cuenta.
Otro factor importante en la elección, fue la época del año. Toda esta zona es muy calurosa en pleno verano europeo. Por lo que decidimos hacerlo ni bien iniciado el otoño, el 27 de Septiembre.
Todos los días fueron de sol, tuvimos una suerte increíble. La temperatura en el día no superaría los 25 o 26 grados. Por las noches podría ponerse fresco afuera, pero nada que una camperita no pueda solucionar.
Si hemos tenido algo de frío en algunos momentos durante el día, pero por el aire acondicionado. Pero lo mismo… una camperita siempre a mano en esos momentos.
Alguna foto de cada destino, pero luego postearé más en detalle. El primer descenso entonces fue en Palermo, Sicilia:

Luego de un día completo de navegación, al tercer día descendimos en Chania, Creta:

Más adelante, llegaríamos a la bisagra entre Europa y Asia: Estambul, Turquía:

Luego, volvimos a otra isla griega: Mykonos:

Para terminar finalmente en Atenas. Imágen de la Terminal de Cruceros del puerto de El Pireo:

El proceso de desembarque
Para el desembarque, uno debe informar con anticipación cómo se manejará, es decir, si saldrá con todo su equipaje por sus medios, si requerirá ayuda con el descenso de equipaje, y otros. Yo creo que lo más indicado es liberarse de todo el equipaje posible, y quedarse con lo mínimo (tal vez unas mochilas), para la última noche.
De esa forma, uno puede ir a desayunar más liviano a la mañana, y descender del barco a la hora asignada, y buscar abajo el equipaje. Este es el cuestionario que solicitan completar, indicando una opción:

La última noche nos dejaron el cronograma de descensos según el color y número de tags (etiquetas para colocar en los esquipajes a despachar) que nos habían dejado. Nosotros teníamos Blue 21:

Al descender, en el hall de la Terminal de Cruceros, se busca el equipaje de acuerdo a la indicación del Tag entregado (por color y número):

Conclusiones finales
Este viaje familiar nos resultó inolvidable. Bueno… como todos. Pero este viaje tuvo un toque especial, que se lo atribuimos al descubrimiento en familia de lugares nuevos, con un clima agradable, con una experiencia de crucero diferente y un servicio acorde.
El personal de Princess es muy atento en general. Hay empleados de muchos lugares diferentes, pero hemos encontrado varios latinos, incluso argentinos, lo cual ayuda a entender algunas cosas más fácilmente.
Charlando con un empleado argentino en servicio al cliente, nos confirmó algo que ya habíamos percibido: Princess tiene un público ampliamente adulto mayor (entre 50 y 70 según nos comentó).
Esto lo comprobamos ya que en todo el barco apenas vimos algunos niños, y la oferta de entretenimiento para ellos es mucho más reducida que otros barcos, de público más familiar.
Incluso en algunas imágenes del barco habíamos visto algún entretenimiento que luego encontramos fuera de servicio, o que no existía (vimos alguna foto de un tobogán, aunque no puedo afirmar que era oficial, o tal vez era un render que luego se modificó).
En la última cubierta había un pequeño espacio de chorros de agua donde niños podrían jugar (se ve en la foto que muestro antes, del Jogging Track), pero estaba apagada, imagino porque la temperatura ya no acompañaba tanto como para encenderlas, ya que en esa parte no había otra pileta caliente.
También el kids club tenía muy poca afluencia. Nosotros solo lo usábamos en el horario “familiar” donde podíamos entrar los padres. Tomi fue feliz con la Nintendo Switch a su entera disposición 😁.

Tuvimos dos días de navegación donde aprovechamos a recorrer bien el barco, usar la pileta de la popa, que llevaba un pequeño desafío llegar, ya que el camino era menos obvio, había que atravesar los buffets por dentro.

Hay que decir también que el público además de ser añoso en su mayoría, también es americano. Muchos espectáculos tenían música destinada a ellos. Y si… todo también estaba en inglés. Hasta las indicaciones en altavoces. Recién el último día, se escucharon algunas cosas en español.
Conclusión final: Princess tiene un servicio destacado, de calidad, muy recomendable. Sin embargo es cierto que es importante revisar si el barco que hace el viaje reúne todas las características buscadas.



