
Tras volar desde Ezeiza con Aerolíneas Argentinas a Fiumicino, nos dirigimos a nuestro hotel en Roma. Habíamos reservado uno en la zona de Fontana di Trevi.
Previamente nos habían consultado si precisábamos un shuttle, cuyo valor era un poco más elevado que el de viajar con el tren rápido que parte desde el aeropuerto hasta Roma Termini.
Pero como el hotel imponía un recargo por ingresar luego de las 20:00, y llegar por tren a Termini implicaba que tuviéramos que tomar luego el Metro, y caminar 700 – 800 metros con 3 valijas y un niño de 5 años por calles empedradas hasta el hotel… pensamos que si encima hubiera alguna demora, podríamos llegar pasadas las 20:00 y por lo tanto tendríamos que pagar el check in tardío.
Ese total (tren + metro + check in tardío) hubiera superado el valor del shuttle. Entooonces… preferimos optar por esa opción, que obviamente resultaba mucho más cómoda y relajada.
Todo se simplificó a: un cartelito con nuestro nombre al salir del aeropuerto, y viaje en una amplia van hasta la puerta del hotel. Perfecto!

Luego de bajar el equipaje y caminar unos 20 metros hasta la puerta del hotel, encontramos allí pegado un papel con nuestro nombre, que tenía dentro un número para comunicarse donde nos dirían la clave para ingresar (tenía una tablero electrónico). Sucedió que no habíamos podido activar aún la eSim internacional en el aeropuerto, y como requiere wi fi, en ese momento no podíamos hacer el llamado… por lo que volví a la van que nos trasladó, y pedí al chofer si por favor nos podía facilitar una llamada 😂.
Muy gentilmente el chofer nos ayudó, y más aún Antonio (encargado del hotel) llegó en 5 minutos a la puerta para abrirnos y explicarnos todo. Resulta que es un hotel pequeño, con poco personal, es por ello que tiene un horario de atención fijo, y por momentos no están en las instalaciones.
Hotel Trevi Elite Rome

Así se llama este pequeño pero perfecto hotel, a 50 metros de la famosa Fontana di Trevi. Lo encontramos por Booking, nos pareció ideal, pero antes de reservar lo buscamos paralelamente, cosa que suelo sugerir para comparar precios, y resultó que la tarifa mejoraba con el trato directo. Acá el link del Hotel Trevi Elite Rome.
Algo importante a destacar es que, al encontrarse tan cerca de un monumento tan famoso (el la foto de portada se ve el tumulto al fondo), la afluencia de turistas es insesante y por momentos masiva, pero es increíble la insonorización que tienen las ventanas. Lo que sí es necesario abrirlas para tener buena iluminación.

Antes de ir a la habitación, acá muestro cómo es el interior, luego de atravesar la puerta que da a la calle:

Luego de ese segundo portón, viene el pasillo con las escaleras, y el ascensor:

Como muchos edificios antiguos, el ascensor es muy pequeño. Lo usamos sólo para trasladar las valijas al llegar y al irnos. Luego usábamos las escaleras, ya que eran sólo 2 pisos. Allí es donde se encuentra el lobby, y también la habitación que nos fue asignada.

El pasillo hacia nuestra habitación:

Y la habitación:

Y el baño:

Hay que destacar que el tamaño de la habitación era más que aceptable para ser Europa. Muchas veces, los espacios son diminutos es estos edificios antiguos. Este no era el caso.
Así es el lobby:

Al lado del lobby también se encontraba el desayunador, también atendido por Antonio y/o su esposa. La variedad y calidad de los productos estuvo más que bien.

Al momento del check out nos ofrecieron dejar las valijas por unas horas por si lo requeríamos, cosa que no nos fue útil, ya que desde allí mismo nos íbamos a Roma Termini para tomar un tren a Napoles.



