
En la última semana de Septiembre tomamos el vuelo AR 1140 desde Ezeiza a Roma (Fiumicino), de Aerolíneas Argentinas, que sale a las 22:35.
Como no habíamos salido de vacaciones de invierno este año, juntamos esos días para viajar 2 semanas por Europa en el inicio del otoño boreal, para evitar las altas temperaturas.
Así fue que en un día jueves, luego de la actividad laboral nosotros y de jardín de infantes nuestro mi hijo, salimos raudamente al aeropuerto de Ezeiza antes de que caiga la noche.
Dejamos el auto en el estacionamiento de larga estadía, que incluye valet parking. Luego en el hall de acceso público pasamos por el local de Assist Card, que ya teníamos contratada, para pedir tags para idenfiticar nuestras valijas… y venían con esta curiosa publicidad, que fue bien recibida por una parte de la familia:

Imprimimos los boarding pass en las máquinas de autoservicio, frente a los mostradores de Aerolíneas Argentinas.

Y luego dimos el gran paso que es subir esas hermosas escaleras hacia migraciones, en donde gracias a Dios aún nos dejan usar la fila prioritaria por viajar con un niño pequeño.

Antes de llegar a la puerta asignada a nuestro vuelo, hicimos una parada a comer algo, porque faltaría bastante para la cena del avión. Luego buscamos el área infantil que se encuentra en las últimas puertas pero nos encontramos con que fue quitada y en ese lugar están armando un local gastronómico, Café Martínez si no recuerdo mal.
Nuestro avión ya estaba listo para iniciar embarque:


Una vez iniciado el abordaje en la puerta 19, que tenía nuestro vuelo, nos volvieron a dar prioridad, y subimos prácticamente primeros al avión, que era un Airbus A330-200.

De paso que muestro las butacas, hay que resaltar lo poco cómodos que son los cabezales de este avión de Aerolíneas. Son muy rígidos.

El vuelo partió puntual. Y el servicio de entretenimiento abordo, andaba muy bien.

Cerca de la medianoche nos sirvieron la cena, que olvidé sacar la foto antes de empezar. Era carne o pasta, y casi nos quedamos sin opcion. Teníamos fila 16, que es de las primeras luego de business, pero el servicio arranca de atrás hacia adelante, y cuando llegó sólo quedaba 1 de carne, que la dieron, y para el resto quedó pasta. Esto es lo que quedó después de comer los 3:

Luego de unas cuantas horas de dormir de a ratos, a pesar de la melatonina que había tomado, llegó el desayuno.

Ya faltaba poco para nuestro destino…

La hora oficial de arribo fue a las 16:27. No fue nuestra primera vez en Roma, pero si la primera en pisar el aeropuerto de Fiumicino.
Pasamos por migraciones, y a continuación seguimos las indicaciones de Baggage Claim.

Y por último seguimos esta gran indicación de Uscita (salida).

Peeeero no sin que antes Tomi se distrajera en esta pequeña área infantil, como es obligación de todo niño.

Luego salimos por este arco verde como nos lo había indicado el conductor del shuttle coordinado con el hotel. Esta opción nos era prácticamente idéntica en costo que ir en tren, ya que de ir en tren llegaríamos pasados del horario de check in, lo cual imponía un recargo de 20 euros…. Entonces era negocio aprovecharse de la comodidad del shuttle.

Atravesamos las calles internas del aeropuerto y pasamos por la entrada al tren de cercanías.

Luego se encuentra el estacionamiento de ubers, taxis, shuttles. Nos subimos y partimos hacia nuestro hotel. Fue un viaje de aproximadamente 20 o 25 minutos.




